La teoría del todo (o la película de Redmyne)


Ayer fue miércoles y para no variar me podíais haber encontrado en el Kinepolis de Alicante. Esta semana: La teoría del todo.

De teoría no tiene mucho, la verdad. Tenía grandes expectativas, lo reconozco. Adoro a Eddy Redmayne y reconozco que es lo mejor de la película junto a Felicity Jones. La verdad es que estoy un poco fría ahora mismo para escribir sobre ello. Lo he estado meditando y normalmente cuando veo una película tengo claro lo que pienso de ella. En este caso no.the-theory-of-everything-eddie-redmayne-felicity-jones2

Recorre la vida de la pareja desde que se conocen hasta que se separan. En los ojos de ella ves el amor y te identificas, la compadeces y la admiras. En él ves frustración, tristeza, lucha y esperanza. Ya está. Es un trabajo de esos dos actores.

El guión me parece flojo, insípido y con muchísimas lagunas.

El guión me parece flojo, insípido y con muchísimas lagunas. Dedican cinco minutos de la película a explicar por qué se va a morir en dos años y 0 segundos a explicar por qué no ha ocurrido así. No puede mover prácticamente ni los mofletes y le van saliendo hijos por generación espontánea (Durante 5 segundos hacen un chiste al respecto para que quede claro que la parálisis producida por la enfermedad no afecta al sistema nervioso parasimpático y lo resuelven con un “es que eso es automático”). Pero eso son lagunas circunstanciales e incluso salvables si tuvieras algo más en lo que fijarte durante la película.
imagesSi tienes ganas de comprender el trabajo de Hawking o ver a Eddie Redmayne explicándotelo en su lugar no vas a encontrar más que algún chiste al respecto. Supongo que se debe a que a los propios guionistas se les escapaba el tema, pero con los presupuestos que manejan no creo que hubiera costado mucho contratar a un físico que haga una aplicación didáctica para la película. Por otro lado ¿quién es Stephen Hawking? a pesar de ver la película no sé todavía ni qué tipo de persona es, ni cómo piensa, ni lo que pasa por su mente en la evolución de su enfermedad. Es un objeto en la pantalla que se va deteriorando y que te enternece por las circunstancias y porque a pesar de ellas conserva el humor y esos ojitos que además son de Redmayne.

La fotografía no me parece nada que no haya visto antes. La banda sonora tampoco; un tema central bien escogido y el resto ni lo recuerdo.
Esta película me parece la típica oscarizable por el dramón y la figura a la que trata de representar, pero no nos engañemos, seguimos sin saber nada de Hawking que no supiéramos y sin conocer a esa parejade la que solo nos muestran los aspectos buenos (y los que son un poco más tensos los dulcifican). Demasiado santos son todos en este film para que me lo crea.
Y si, ya sé que está basada en las memorias de ella y es muy difícil hablar de personas que siguen vivas de forma objetiva…Pero en consecuencia solo puedo decir que para mi gusto es la hermana mala de Una Mente Maravillosa.

¡Eso si…! ¡tiene una campaña de marketing que le asegura el taquillazo!