A QUÉ ESPERAN LOS MONOS…


ALIANZA EDITORIAL.
AUTOR: YASMINA KHADRA

El nombre verdadero del autor, que usa el pseudónimo de Yasmina Khadra, es Mohamed

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Manuel Avilés

Moulessehoul. Era comandante del ejército argelino – conoce el paño evidentemente y sabe de lo que habla- y hubo de esconder su identidad como mecanismo de defensa ante las corrupciones y atrocidades, ante la violencia y la miseria que denunciaba en sus escritos.

A qué esperan los monos…, el título, es la frase enigmática que flota a lo largo de la obra como pregunta darwiniana con base en la evolución. A qué esperan los monos para llegar a ser hombres.

Estamos ante una novela, con una acción trepidante, que no se bien si calificar como novela negra porque en ella hay asesinatos, agresiones sexuales y violencia, que engancha desde la primera página, o calificarla como novela histórica o testimonial. El autor retrata, como si de un fotógrafo literario se tratase, la realidad de una Argelia en la que impera el caciquismo, en la que las instituciones – la policía entre ellas- están corrompidas hasta la médula, en la que la justicia se detiene cuando el posible inculpado es un poderoso y en el que quien goza de un estatus superior tiene carta blanca para actuar y cometer las mayores tropelías en la impunidad.

Aparece muerta en un paraje que podría ser idílico – luminoso, con ruiseñores que cantan, un riachuelo que discurre….- aparece muerta, digo, una joven. Desnuda, guapa, maquillada, con las manos teñidas de alheña con motivos bereberes… con el cuerpo desarticulado.

La aparición de este cadáver desata la investigación policial a cargo de una comisaria jefa, Nora Bilal, que no está dispuesta a dejarse intimidar por los poderosos que pueden resultar – y de hecho resultan- afectados por la investigación de ese asesinato.

La novela es trepidante, engancha al lector desde la primera página y desde esos primeros renglones comienzan a desfilar personajes retratados con maestría: policías corruptos y alcohólicos, gentes todas que tienen cosas que esconder, potentados que han llegado a la cima desde lo más bajo pero que, una vez arriba, se comportan como auténticos depredadores que ignoran lo que fueron.

Una novela, en definitiva, trepidante, histórica, perfecto retrato de una sociedad y que engancha al lector desde la primera línea. Disfruten con ella quienes se dispongan a leerla.