Confesiones de una vaga.Me reservo el Perrier-Jouët


Hoy de nuevo la tortura. quizá algún día le coja el gusto, pero por ahora me cuesta levantarme para ir a ver a Jandro. Me he despertado a las siete y hasta las ocho y media no he conseguido hacerme el ánimo de ir al gimnasio.
Cuando he llegado allí estaba Jandro esperándome, hoy tocaba look de pelo suelo y rizado.
-Ayer no viniste
-¿Me pusiste falta? ayer fue un día dificil de trabajo.
-No pasa nada, hoy combinamos cardio y tonificación y compensamos.
-Eso suena mal.
Y sí, sonaba como era. Como le dije a Jandro que quería ganar resistencia y fortalecer el culo había elaborado ya para mí solita toda una tabla de ejercicios intensitos…
-Empieza a calentar.
-¿Así, sin invitarme a cenar ni nada? ¿Qué tengo que hacer?
El humor que no se pierda… y tras sacarle un pequeña sonrisa, la puñalada.
– Quince minutos de bici, a 70 rpm. Ve subiendo la resistencia cada 3 minutos empezando desde el 6.
Pues no ha sido para tanto y me he hecho casi 6 km.
-Ya está señor, ¿cuál es la siguiente máquina de tortura?
-Vamos a tonificar piernas así que levanta estos 15 kilos que te voy a poner en los empeines con las piernas estiradas en dos series de 15 repeticiones.
Y lo he hecho
-Muy bien, túmbate boca abajo y ahora ponemos el peso en los gemelos. De nuevo dos series de 15 repeticiones, pero no llegues hasta abajo con las piernas.
¿Por qué todo suena tan… siempre?
-¿y ahora?
-Ahora las mismas series pero con los brazos y luego 5 minutos de remo. Luego 15 minutos de elíptica y después…
-Y después a la ducha, que me tengo que ir a trabajar.
-¿Otra vez con prisa?
-Es lo que hay, querido. Algún día nos veremos sin tiempo y una buena botella de Perrier- Jouët. Pero por ahora no…por ahora no.