Hay Festival de Cine


Por Eduardo Boix

Ya ha llegado el calor para instalarse con nosotros hasta que quiera marcharse. Este año casi no se ha ido y lo sufrimos más que nunca. Una de las ventajas de vivir en el levante es que se percibe la alegría. Somos de carácter callejero, terracero, nos gusta la calle y aquello lo mostró en su cine Berlanga. El director nos enseñó la forma de ser del valenciano, sus luces y sus sombras. Hizo un retrato perfecto, e incluso se adelantó a su tiempo en cuestiones como la corrupción política o cómo se cerraban negocios en cacerías.

El pasado fin de semana, en el ADDA de Alicante, se inauguró el festival de cine de Alicante. Aunque no sea directamente, debemos dar las gracias a Berlanga por su lucha en favor de que el cine valenciano tuviese su peso específico. Vivimos en una zona donde el talento se respira en cada poro. Son muchos los guionistas, directores, compositores, fotógrafos, etc., que han salido de estas tierras. Nuestra zona ha sido lugar privilegiado para grandes producciones. La Ciudad de la Luz fue una idea del genio valenciano, pero una mala gestión de una sociedad podrida de corrupción hizo que se fuera al garete.

Me siento feliz y afortunado por vivir en una zona tan rica en festivales de cine, en amor por el séptimo arte. Es una zona privilegiada por la cantidad de encuentros y que la temperatura acompaña. En Elche se realiza el festival en el marco incomparable del Hort del Xocolater, al aire libre, como los cines de verano de antes. No sabemos lo que tenemos, pero sí debo decir que hay que potenciarlo más, que la cultura no se consigue de la noche a la mañana. La base ya la tenemos: solo hay que empujar.