La isla de Alice

DANIEL SANCHEZ AREVALO.

aviles2 (1)
Manuel Avilés

FINALISTA PREMIO PLANETA 2015.

La novela en cuestión se puede calificar, sin temor a reprobación alguna, casi como un thriller, una novela negra con todas las de la ley.

Situémonos: Un matrimonio al parecer idílico, joven guapo, con una desahogada posición económica y ausente de cualquier nubarrón que amenace al enamoramiento de los primeros años. Con una hija pequeña y una esposa embarazada y cercana al alumbramiento.

De pronto Chris – que así llama continuamente la esposa al marido- tiene un accidente de tráfico y se mata en el mismo. Así de simple y de trágico o de liberador – según se mire-.

aliceLa esposa cae en la cuenta de que el accidente ha tenido lugar en un paraje en el que Chris no tenía por qué estar. Va al sitio en el que ha muerto el esposo y comienza una reflexión minuciosa. Con paciencia de relojero suizo, de manera casi obsesiva empieza el intento de reconstrucción. ¿Qué hacía Chris en ese sitio? ¿ Por qué estaba allí cuando, en teoría, ninguna razón sabida por la esposa, existía para que estuviera en el lugar en que se estrelló?

He ahí la trama y el desarrollo de la novela que se comporta como inscrita por derecho propio en el género negro: la protagonista –Alice- se empeña casi paranoicamente en reconstruir el viaje y los acontecimientos que acabaron con un accidente y con la vida del marido. Hay toda una construcción de un mundo interior enrevesado y prolijo en el que la línea conductora es, por parte de la protagonista, saber qué pasó, por dónde había andado y con quien, el marido para terminar en la cuneta en que se estrelló. La propia protagonista reconoce cómo en todas sus actividades diarias se cuela de manera involuntaria y obsesiva el trastorno compulsivo de formular continuas hipótesis y posibilidades de búsqueda en lo que se ha convertido en el motivo fundamental de su existencia. La principal hipótesis, la búsqueda primera, evidentemente, es una amante que apartase al marido estrellado del lugar en el que debía estar.

Una interesante novela a la que le sobran cien páginas por lo menos.