Estoy seguro de que hay un eslabón, un pasadizo secreto e invisible que une el sueño con la realidad y de que, en el fondo, todos llevamos una doble existencia. Es más, me parece que todos tenemos otra vida al otro lado de la noche, una vida con su código y sus leyes, con las mismas emociones y las mismas tragedias que en esta otra a la que llamamos real; y que esas experiencias nocturnas nos marcan de igual modo y para siempre.

JLF