Un Óscar para Morricone

Hoy inauguramos la sección Ruinas de Babilonia, en la que aprenderemos muchísimo de cine de la mano de Joaquín Juan.

Joaquín Juan
Por Joaquín Juan

En la pasada edición de los Óscar, el compositor italiano Ennio Morricone (Roma, 1928) se alzó con la estatuilla dedicada a Mejor Banda Sonora gracias a su partitura de Los odiosos ocho (The Hateful Eight, Quentin Tarantino, 2015), que se impuso a las compuestas por Carter Burwell (Carol), Jóhann Jóhannsson (Sicario), John Williams (Star Wars. Episodio VII. El despertar de la fuerza) y Thomas Newman (El puente de los espías). No se trataba, en realidad, de su primer Óscar, pues ya le habían concedido uno honorífico a toda su carrera en 2007, pero sí el primero que lograba en competición.

enniomorricone_incontri_con_il_maestro_5_marzoNo deja de ser soprendente que Morricone, uno de los grandes compositores de la historia del séptimo arte, autor de más de quinientas bandas sonoras, no hubiera ganado hasta ahora un Óscar competitivo. Había obtenido, eso sí, casi todos los premios importantes de la industria, tanto en Europa como en Estados Unidos (tres Globos de Oro, seis BAFTA, diez de David de Donatello, dos Premios del Cine Europeo…), pero el Óscar se le había resistido, a pesar de haber estado nominado previamente hasta en cinco ocasiones, por Días del cielo (Days of Heaven, Terrence Malick, 1978), La misión (The Mission, Roland Josfé, 1986), Los intocables de Eliot Ness (The Untouchables, Brian De Palma, 1987), Bugsy (Barry Levinson, 1991) y Malena (Giuseppe Tornatore, 2000).

Hay también otro dato interesante referido a la banda sonora de Los odiosos ocho: se trata del primer western de Morricone después de cuarenta años. Y es que, no en vano, Morricone se hizo mundialmente famoso gracias a las bandas sonoras de los westerns de Sergio Leone: Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari, 1964), La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più, 1965), El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo, 1966), Hasta que llegó su hora (C’era una volta il West, 1968) y ¡Agáchate, maldito! (Giù la testa, 1971). Además, para ese mismo director compuso una joya como Érase una vez en América (Once Upon a Time in America, 1984), de la que se puede afirmar que es una de las grandes bandas sonoras de la historia del cine.

Aunque Morricone ha trabajado para muchísimos directores a lo largo de sus casi sesentala-mision años de carrera (Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Gillo Pontecorvo, Sergio Sollima, Sergio Corbucci, Liliana Cavani, Don Siegel, John Carpenter, Richard Fleischer, Pedro Almodóvar, Margarethe von Trotta, Wolfgang Petersen, Mike Nichols, Oliver Stone, Adrian Lyne, Warren Beatty, Miguel Hermoso…), con quienes ha formado un tándem creativo casi insuperable ha sido con Sergio Leone y con Giuseppe Tornatore. Del director romano ya hemos hablado, pero para el director siciliano ha compuesto, hasta la fecha, muchas bandas sonoras, si bien la primera fue una gran declaración de amor al cine, Cinema Paradiso (Nuovo Cinema Paradiso, 1988), a la que siguieron, entre otras, las partituras de La leyenda del pianista en el océano (La leggenda del pianista sull’oceano, 1998), Malena (2000), Baaria (2009) y La mejor oferta (La migliore offerta, 2013).

Hasta cierto punto, supone un acto de justicia poética que haya sido Quentin Tarantino (gran admirador de Leone, pero también de Morricone, a quien homenajeaba de manera explícita en Malditos bastardos) quien haya conseguido un Óscar para Morricone. De todas maneras, con o sin estatuilla, Ennio Morricone es, desde hace muchos años, uno de esos nombres imprescindibles en la historia del cine, pues nos ha enseñado a amarlo con su música, que ya forma parte indeleble de nuestra memoria sentimental.Un Oscar

Discurso y visita en helicóptero #relatosJuveniles

Empecé a hacerme mayor el día en que mi madre me mandó al supermercado que había al lado de casa. Tenía siete años. Recuerdo que la tienda de doña Teo era un gran almacén de cosas de todos los colores, de todas las formas, de todos los olores y de todos los tamaños. No faltaba de nada, aunque lo que más espacio ocupaba en los pasillos y en las estanterías eran los alimentos. Doña Teo tenía comida para personas, comida para animales y hasta comida para plantas. Cuando mi abuela se enteró de que había ido solo al supermercado, me dio un beso en la frente y me dijo que ya era un hombre hecho y derecho. También me dijo que tenía que comer para estar fuerte –ella siempre me veía delgaducho y pálido–, pero que había otras cosas que alimentaban tanto o más que la leche y las galletas. Esto último no lo entendí muy bien porque solo tenía siete años, pero no tardé en comprenderlo. Resulta que, según ella, los animales crecen mejor si les damos cariño, y que las plantas no se marchitan si, además de agua, luz y fertilizantes, tienen su ración diaria de mimos y de atenciones. “Nos vayas a pensar que mis geranios están así de hermosos por casualidad”, me dijo un día de aquellos. Pero lo más fascinante me lo contó después: “¿Tú sabes de qué se alimentan las personas como tú y como yo? ¿No te lo imaginas?”. Podía imaginar muchas cosas, pero la respuesta no iba a ser tan sencilla como para decir lo primero que me pasara por la cabeza; así que puse cara de limón y me encogí de hombros. Recuerdo que entonces mi abuela me apretó las manos, me miró con unos ojos tiernos y azules y me dio la respuesta: “Los hombres se alimentan de cuentos, crecen con cuentos, se hacen personas de verdad y de bien cuando han escuchado cientos de cuentos…”

Desde aquel día, los cuentos siempre me han acompañado, han sido mi remedio para dormir y mi medicina para no estar solo. Con los cuentos he abierto casi todas las puertas: las de la fantasía, las del misterio, las de la risa y las de la melancolía. He escrito cuentos para los demás y he leído cuentos a cientos de niños que soñaban con ser mayores, con tocar la luna con sus manos o con viajar a lomos de una nube.

He escrito y he leído muchos cuentos, es verdad, por eso, cuando un cuento nuevo me sorprende, me saca de la pereza y busca acomodo en un lado de mi corazón, como un oso de lana, pienso que he encontrado un tesoro. Y eso es precisamente lo que me ha pasado con un buen número de relatos que hoy se recogen en este libro de cuentos y de historias escrito por vosotros. Un libro que he disfrutado como sencillo lector, y un libro que he recorrido, cuento a cuento y paso a paso, como presidente del jurado que ha tenido que decidir cuáles de ellos eran los mejores.

Son muchos los pensamientos, las sonrisas, las risas y las lagrimas encerrados en este libro. Son muchas las historias, inventadas o no, las que me han devuelto el alma del niño que fui. Y todo os lo debo a vosotros, auténticos culpables de que las palabras de estos cuentos se hayan puesto de acuerdo para emocionarme e intrigarme, provocarme, como digo, risas y sonrisas, asombro, tristeza o gratitud.

Los cuentos viajan por el mundo como el viento: soplando desde las profundidades más remotas. A veces son historias tan viejas, tan antiguas, que nadie sabe a ciencia cierta quién las escribió. Sin embargo, tampoco a nadie se le escapa pensar que detrás del cuento más sencillo hubo un escritor o una escritora que tuvo la virtud de inventarlo para nosotros.

He conocido a muchas personas virtuosas que se ajustan muy bien a esa definición, la de escribir, crear, para los demás. Sus nombres están ahí y sus libros también: Homero, Charles Dickens, Oscar Whilde, Horacio Quiroga, los hermanos Grimm, Andersen, Lewis Carrol, Ana María Matute, Ana Pomares…

Ellos y ellas son el ejemplo de lo que me gustaría que llagarais a ser cada uno de vosotros. El mundo funcionaría mucho mejor, magníficamente, si en lugar de bombas de destrucción masiva o de recortes en educación, se escribieran cuentos para dormir o cuentos para despertar o cuentos para vivir.

Este libro de relatos juveniles es la mejor manera de empezar, por eso felicito de todo corazón a la editorial ECU, a su director y a todo su equipo humano, por ello, por una iniciativa rigurosamente admirable.

Nada hay tan beneficioso para el alma como cuentos de esta naturaleza escritos por gente que aún se conmueve ante una puesta de sol, ante un viejo que se descubre delante de los robles o ante un dragón que se niega a morirse del todo en un país olvidado.

Decía Miguel Delibes que “un pueblo sin cultura es un pueblo mudo”.

No cabe duda de que en tiempos de crisis la cultura es, más que nunca, un bien esencial, necesario para salir del pozo. Sin ella no hay progreso y no cabe pedirle a los pueblos, a los ciudadanos, a los mayores o a los niños ninguna conducta moral.

La cultura, la literatura, los cuentos, el arte, la palabra… son el motor verdadero de los pueblos. Quien piense que la cultura no es un órgano vivo, enamorante, necesario… se merece un billete de avión al reino de la ignorancia.

Quien sabe y comparte a ciencia cierta, con los ojos cerrados, con el alma en carne viva, que la cultura es la manifestación más maravillosa del corazón y el pensamiento (siempre a partes iguales) es que va por el camino acertado, el que conduce al país de los árboles y al paraíso de los que aman por encima del tiempo.

Hoy, vosotros, los más jóvenes, me habéis hecho creer que ella, la cultura, es digna de todos los esfuerzos.

Hoy, me habéis hecho creer que escribir cuentos para un lector claro y generoso merece indudablemente la pena.

Hoy me habéis convencido de que la cultura es la llave de la dignidad, el principio de la libertad y el triunfo del pensamiento.

Y os doy las gracias por ello, por recordarme que ella, la cultura, nos hace vivir más intensamente la vida.

No sé cómo lo habéis hecho, pero después de llegar a la última página de este libro de relatos, he vuelto a tener siete años, me he tomado un tazón de leche con galletas y he comprendido, más que nunca, que los niños se alimentan con cuentos, crecen con cuentos y se hacen personas de verdad y de bien cuando han leído historias tan fascinantes y mágicas como estas.

Mi abuela tenía razón. Sus geranios eran los más bellos del mundo.

Muchas gracias.

José Luis Ferris

25 mayo 2015

Aquí os dejo el discurso, demandado por muchos de vosotros y algunas fotos de los ganadores del concurso montando en helicóptero.

Best blogs

best-blog

Muchas gracias a Papel y Pluma por darme este premio. No sé si conocéis su blog, es muy sencillo pero puedes ir siguiendo la historia que nos narra con cada publicación los lunes y eso engancha. Me encantan estos premios porque ves que hay gente que valora lo que haces y eso te motiva a seguir escribiendo.

Al recibir el galardón, los nominados han de realizar unas cosillas:

– Agradecer el premio y nombrar a la persona que te lo concedió y si aún no sigues su blog, hacerte seguidor.

– Responder a las preguntas que te formulará quien te lo ha concedido.

– Por tu parte, conceder el premio a los blogs que te gusten (tienen que haber empezado hace poco y tener menos de 200 seguidores).

– Redactar las preguntas, a las que deberán responder tus premiados.

– Informar del premio otorgado a los blogs que tú has premiado.

– Visitar el blog de los que han sido premiados contigo.

¿Personaje literario favorito?

Ahora mismo Harry Hole

Aparte de escribir ¿Qué más te gusta hacer?

Me gusta hacer fotos, fui fotógrafa en su día pero mira, al final me decanté por la psicología. Me gusta estar con mis pacientes, son adolescentes y me hacen reír mucho.

¿Libro con el más has disfrutado?

Uno de los que más he disfrutado es la trilogía Millenium pero ahora estoy disfrutando mucho El Leopardo de Jo Nesbo,

¿Autor favorito?

Paul Auster, no son los libros que más me han deslumbrado pero me gustan todos y los leo con mucha facilidad, me encanta su estilo.

Con que elemento te identificas mas ¿Tierra, mar o aire?

Con el mar, aunque desde que estoy aprendiendo a pilotar me gusta mucho el aire.

Si pudieses elegir en que época vivir ¿Cuál elegirías?

La Belle Époque

¿Película favorita?

Indiana Jones y la última cruzada.

Ahora  vamos con las nominaciones, he decidido centrarme en estos cinco que merece la pena visitar y seguir:

https://poemios.wordpress.com  //  https://linadeluna.wordpress.com
Acaba de empezar esta mismita semana en su nuevo formato, por lo que le falta contenido pero dentro de poco nos sorprenderá, ya veréis. Esta es una nominación de confianza y apoyo para sus dos blogs.

http://elalebrije.net/ porque se pega un curro interesante y siempre hay noticias que leer.

http://unrapidin.wordpress.com/ porque me gustan sus relatos

http://soyfurtiva.wordpress.com/ me encanta, me da muy buen rollo.

http://susanaclavero.wordpress.com/ es una artista

Ahora mis preguntas:

¿Cómo se te ocurrió empezar con un blog?

¿Cuál es tu meta como blogger?

¿Qué os gustaría ver en un blog?

¿Qué libro tienes entre manos?

¿Qué libro me recomiendas?

Vale chicos, soy unos cracks, os quiero. A responder y nominar, os paso la pelota.